El abuso sexual en las ceremonias de ayahuasca

Periódicamente, nos llegan testimonios sobre mujeres que han sufrido abusos sexuales durante o después de ceremonias de ayahuasca. Si bien este tipo de situaciones no son frecuentes en Europa, sí lo son, desdichadamente, en América, donde muchos chamanes y facilitadores han encontrado un terreno fértil de seducción entre las mujeres occidentales que acuden a sus ceremonias con la planta sagrada.

Los abusos dentro del contexto ayahuasquero responden a un patrón similar a otros ámbitos de la vida en los que se da una relación de poder de una persona sobre otra, como puede ser el caso de un profesor con una alumna o de un psicólogo con una paciente. Al igual que sucede en estos casos, la norma para el profesor, el terapeuta o el facilitador debería ser siempre evitar en todo caso seducir o involucrarse en una relación sexual con sus pacientes o alumnas.

Imagen: Zamnesia.

El espinoso tema de las relaciones sexuales y emocionales entre facilitador y asistente a ceremonias fue, inevitablemente, tratado durante la redacción del Código Ético de la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca (puedes leerlo aquí en castellano y aquí en inglés). En su artículo 8.3, el código  apunta que la persona que guía una sesión con ayahuasca deberá “respetar la integridad sexual, física y emocional de los participantes”.

Nos ponemos al habla con Santiago López-Pavillard, antropólogo, miembro fundador de la Plantaforma y uno de los redactores del citado Código Ético. López-Pavillard recuerda que el tema del abuso sexual y de las relaciones sexuales entre facilitadores y asistentes a las ceremonias se trató profusamente durante la elaboración del documento, considerando si debía redactarse tal como aparece en otros Códigos Deontológicos, si bien se optó, finalmente, por una redacción «de mínimos».

¿Puede un facilitador mantener relaciones sexuales con una asistente a una ceremonia? «En principio, es lícito que dos personas mantengan relaciones sexuales siempre y cuando haya consentimiento, pero esto no es de aplicación automática en el mundo del curanderismo y de las terapias en general, cuando una persona está en situación de vulnerabilidad y está sometida a una relación de poder paciente-terapeuta», explica López-Pavillard.

En el caso de que exista esa relación de poder, algo que es claramente así en el caso que nos ocupa, «siendo una cuestión ética compleja, ante la duda nunca deberías tener relaciones sexuales» con una paciente, explica López-Pavillard.

Por su parte, Marta Clemente, terapeuta y también miembro de la Plantaforma, considera que la respuesta a la pregunta (“¿Puede un facilitador mantener relaciones sexuales con una asistente a una ceremonia?”) es un «no» rotundo: «la contratransferencia en el contexto chamánico existe y es real, al igual que es real la vulnerabilidad y el concepto de “consentimiento” se difumina con facilidad».

Manual para la conciencia del abuso sexual en ceremonias

El tema del abuso sexual durante y después de ceremonias de ayahuasca ha sido tratado con profundidad por el Instituto Chacruna, un colectivo de terapeutas y estudiosos de las tradiciones ayahuasqueras fundada por la antropóloga brasileña Bia Labate.

Con el objeto de que «las mujeres participantes en las ceremonias y comunidades de ayahuasca estén seguras», Chacruna ha publicado un Manual en el que se establecen las líneas rojas que jamás debería traspasar un facilitador del mundo de la ayahuasca, así como advertencias para las mujeres que participan por primera vez en un trabajo con la planta.

Esta guía se centra, en esencia, en las situaciones de abuso que, lamentablemente, son cada vez más frecuentes entre chamanes nativos americanos y asistentes (mujeres) occidentales en trabajos y ceremonias en la Amazonía:

«Por ejemplo, es frecuente que en el imaginario Occidental los “chamanes” sean vistos de una manera romántica Algunos hombres sudamericanos, y sin duda los occidentales, han aprendido a beneficiarse de esta imagen exaltada sobre los curanderos. Igualmente injusto es que los hombres locales pueden ver a las mujeres occidentales como sexualmente promiscuas».

La guía pide explícitamente evitar el contacto sexual de cualquier tipo entre curanderos y practicantes, y esgrime el mismo argumento que comentaba Santiago López-Pavillard, de la Plantaforma: «La desigualdad de poder entre curandero y paciente» que convierten en una quimera la posibilidad de «relaciones sexuales consensuadas».

Si bien el tipo de situaciones que describe la guía raramente se dan con facilitadores occidentales, varios de los asuntos reflejados son de aplicación universal. Por ejemplo, el punto 13, que dice lo siguiente:

«¡Es un chamán, no un santo! Recuerda, los chamanes y otros líderes religiosos o de ceremonia son hombres (y mujeres) con defectos humanos, impulsos sexuales y tienen el potencial para abusar de su poder y hacer daño como cualquier otra persona. No necesariamente viven de acuerdo con los principios morales que uno esperaría de un líder espiritual. Imaginar que determinados individuos tienen cualidades sobre-humanas es probablemente una concepción errónea y peligrosa».

Desde la Plantaforma queremos mostrar nuestro absoluto rechazo a cualquier tipo de abuso sexual en torno a esta planta sagrada, así como ofrecer nuestro apoyo a las mujeres que puedan haber sido víctimas de abuso sexual por parte de chamanes, curanderos o facilitadores de ayahuasca. Si es tu caso, puedes ponerte en contacto con la Plantaforma de Defensa de la Ayahuasca a través de nuestro correo electrónico: pda@plantaforma.org.

Enlaces:

Código Ético de la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca

Ethical Code for Organizations Which Use Ayahauasca in Spain

Manual para la concienciación sobre el abuso sexual en la comunidad del uso del ayahuasca, Instituto Chacruna.

Sexual Seduction in Ayahuasca Shaman and Participants Interactions, Daniela Peluso, Instituto Chacruna, 5 de octubre de 2018.

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