“El Amazonas, hacedor de vida, desata la pandemia”

Brasil es el segundo país del mundo con mayor número de fallecidos por coronavirus: 87.000 para un número total de 2,4 millones de casos confirmados. La región del Amazonas es una de las más castigadas del país, y en remotas localidades como Tefé (Brasil) es tan probable contraer el virus como en la ciudad de Nueva York, uno de los peores focos del coronavirus en el mundo.  

Un fotógrafo del New York Times, Tyler Hicks, viajó por el río durante semanas, documentando cómo se propagó el virus. El trabajo de Hicks está recogido en un cuidado y escalofriante reportaje multimedia ilustrado por las fotos de Hicks en Brasil y los textos de Julie Turkewitz y Manuela Andreoni.

«El río Amazonas es la fuente esencial de la vida en Sudamérica, una imponente superautopista que atraviesa el continente. Es una arteria central de una vasta red de tributarios que sostiene a 30 millones de personas a través de ocho países, moviendo mercancías, personas e industria dentro de regiones selváticas a menudo sin horadar por carreteras. Pero una vez más, en un doloroso eco de la historia, también está trayendo enfermedad».

El reportaje se abre con el impactante zoom de la vista cenital de un cementerio, cuyas tumbas se van llenando a medida que la cámara se aleja, una imagen que refleja fielmente el brutal impacto del coronavirus en las comunidades rivereñas:

«Ciudades y pueblos a lo largo del río registran algunos de los ratios de muertos per cápita más altos del país –escribe NYT-, a medida varias veces por encima de la media nacional. En Manaos, ha habido momentos en los que cada planta del Covid estaba llena y morían 100 personas al día, obligando a la ciudad a abrir nuevos cementerios en la floresta. Los cavadores de tumbas dejan filas de ataúdes a lo largo de las zanjas cavadas en la tierra recién removida».

Como ya avisamos en su día, el virus se está cobrando un peaje especialmente alto entre los indígenas, como ya sucedió en el pasado: «Desde el siglo XVI, olas de exploradores han viajado por el río buscando oro, tierra y conversos, y más adelante, caucho, un recurso que ayudó a propulsar la Revolución Industrial, cambiando el mundo. Pero para ellos, estos forasteros trajeron violencia y enfermedades, como el sarampión y la viruela, matando a millones y devastando comunidades enteras (…) los indígenas son seis veces más proclives a resultar infectados por el coronavirus que los blancos, según un estudio brasileño, y están muriendo en poblados remotos de la selva a los que ni quiera llega la electricidad».

Cinco siglos después de la conquista, las últimas tribus incontactadas de América pueden tener sus días contados por culpa de un enemigo invisible, traído una vez más por el hombre blanco. En realidad, como explicaba en una entrevista el periodista y fundador de la Plantaforma, Juan Carlos de la Cal, «esto es un retablo de una conquista que no ha acabado. Empezó con la espada y el oro, y ahora son las multinacionales y el neoliberalismo la que está tomando el relevo».

Como ya pronosticamos cuando Jair Bolsonaro fue elegido presidente de Brasil, la presión sobre los pobladores originales del Amazonas se ha hecho cada vez más asfixiante. Lo que nadie podía esperar es que una pandemia añadiría sal a la herida provocada por la desprotección del territorio indígena por parte del nuevo Gobierno, aliado de las empresas madereras y de los predicadores evangélicos de Brasil y EE.UU.

La ineptitud y desdén con las que el presidente ha despreciado la amenaza de la pandemia («un resfriado sin importancia», en sus palabras) no ha colaborado precisamente en detener la enfermedad.

Sea como fuere, el reportaje del NYT señala a los barcos que surcan el Amazonas y sus afluentes como vector de contagio del coronavirus por el área. «No existe tal cosa como comunidades aisladas en el Amazonas y el virus lo ha puesto de manifiesto», señala Tatiana Schor, una profesora de geografía que habita en uno de los ríos tributarios del Amazonas, dador de vida… y de muerte.

Artículo original en New York Times.

Enlaces:

-‘The Amazon, Giver of Life, Unleashes the Pandemic’, The New York Times, 25 de julio de 2020.

‘La pandemia llega a la floresta’, Canal Amica, 7 de mayo de 2020.

-«La elección de Bolsonaro abre la puerta al genocidio de los indios del Amazonas», Strambotic, 26 de octubre de 2018.

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