La expedición del gobierno brasileño a la floresta que culminó con la legalización de la ayahuasca

Resulta cuando menos sorprendente que una expedición impulsada por un gobierno militar acabara con la legalización de la ayahuasca… y la expansión por todo el país de la religión que se pretendía reprimir, el Santo Daime.

Esto es, a grandes rasgos, lo que sucedió en Brasil entre 1982 y 1987, en un momento clave de la historia del Santo Daime: el éxodo de cientos de seguidores del Padrino Sebastián (sucesor no oficial del fundador de la fe, el Mestre Irineu), primero a Rio de Ouro y, finalmente, en 1983, a Ceu de Mapiá, en plena selva amazónica y a varias horas de barca de la ciudad más cercana.

Los primeros encontronazos entre el Santo Daime y las autoridades brasileñas tuvieron lugar a principios de los ochenta, motivados no tanto por la ayahuasca (una bebida de uso casi exclusivamente indígena y muy minoritario), sino por la marihuana o ‘maconha’.

En 1982, por orden del Ministerio de Justicia, se envió la primera comisión interdisciplinaria a la comunidad (entonces asentada en Rio do Ouro), con el objetivo de estudiar el uso religioso del Santo Daime. Esta comisión fue presidida por el entonces comandante del 7º BEC, coronel Guarino, con la presencia de historiadores, sociólogos, psicólogos, trabajadores sociales, científicos y varias autoridades del Estado y de la Universidad de Acre.

En las fotos de la época podemos ver al Padrino Sebastián departiendo amablemente con el coronel Guarino. Puede que el régimen político de Brasil fuera una dictadura militar (1964-1985), pero lo cierto es que aquella expedición no fue en absoluto punitiva, sino científica.

En 1985, recién recuperada la democracia en Brasil (si bien no se consolidaría hasta la constitución de 1988), la División de Medicamentos del Ministerio de la Salud (Dimed), decide, por cuenta propia y sin la debida autorización del Conselho Federal de Entorpecentes (Confen), incluir la Banisteriopsis caapi en la lista de productos de uso proscrito en el territorio nacional. Poco después, la Uniáo do Vegetal, con sede en Brasilia, dirigió una petición al Confen pidiendo la anulación de la medida. En respuesta, la Confen, ordena la formación de un grupo de trabajo para obtener argumentos para las deliberaciones sobre el asunto, según explica el antropólogo Edward MacRae en su libro ‘Guiado por la luna’ [.pdf].

Las comunidades observadas fueron las de Unión Vegetal y las daimistas de Colonia 5000, Alto Santo, Boca de Acre y Céu do Maipá, en la región amazónica. En el estado de Rio de Janeiro, fueron estudiadas las iglesias daimistas Céu do Mar, en Mauá, además del Centro Espírita Beneficente Unido do Vegetal, en Jacarepaguá. En varias ocasiones, los consejeros probaron la ayahuasca, experimentando visiones y, en algunos casos, sufrieron vómitos y diarrea. Invariablemente fueron bien recibidos y tuvieron un trato hospitalario de las comunidades. Varios de los participantes en ambas expediciones acabaron formando parte de la iglesia del Santo Daime y contribuyendo a su expansión por el territorio de Brasil.

El 31 de enero de 1986, el Grupo de Trabajo de Confen publica por unanimidad un informe en el que se elimina la ayahuasca/Daime de la lista de sustancias prohibidas. De este modo, el uso de la ayahuasca comienza a ser definido como una práctica que no constituye un delito y es liberado para el uso en el contexto ritual.

Además, en el informe se realta que:

a. La ayahuasca ha sido usada desde hace varias décadas por las religiones sin que haya provocado ningún perjuicio social.

b. Entre los usuarios de la bebida predominan patrones morales y éticos de comportamiento “similares en todo a los existentes y recomendados en nuestra sociedad, a veces hasta de modo bastante rígido”.

c. Es necesario examinar de forma global el uso ritual de la bebida hecho por comunidades religiosas o indígenas, tomando en cuenta aspectos sociológicos, antropológicos, químicos, médicos, psicológicos y de la salud en general.

En el informe final de la comisión se reconoce la buena impresión que todos tuvieron del pueblo de Padrino Sebastián y cómo esta buena impresión contribuyó a las conclusiones finales del informe, ampliamente favorables al conceder al Estado la protección del uso religioso del sacramento.

En estos tiempos de retroceso de las libertad civiles y religiosas en muchos lugares del mundo, incluyendo Europa, resulta todo un ejemplo de buen hacer la investigación llevada a cabo por aquellas comisiones en plena dictadura militar brasileña, que no se dejaron llevar por el prejuicio ni el prohibicionismo, sino por la apertura mental y la ciencia.

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Con información y fotos de SantoDaime.org.

Enlaces:

‘Legalizaçao en Brasil’, Santo Daime.

‘Centenario del Padrino Sebastián, el visionario que expandió la ayahuasca más allá de la selva’, Plantaforma, 22 de diciembre de 2020.

– ‘Guiado por la luna. Shamanismo y uso ritual de la ayahuasca en el culto del Santo Daime’, de Edward MacRae [.pdf].

‘Un panorama del uso ritual de la ayahuasca en el Brasil contemporáneo’, Bia Labate, Neip.info.

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