Una llamada urgente para transformar nuestra relación con la Naturaleza

En un discurso pronunciado en la Universidad de Columbia el pasado mes de diciembre, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, dijo: «La humanidad está en guerra con la naturaleza. Esto es suicida. La naturaleza siempre devuelve el golpe, y ya lo está haciendo con fuerza y furia crecientes».

La triple crisis mundial de la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y el creciente riesgo de enfermedades pandémicas emergentes están interrelacionadas, y las tres reflejan el terrible peaje destructivo que la actividad humana ha cobrado en nuestro planeta en los últimos dos siglos. En ese tiempo, hemos transformado el 73% de la Tierra. Sólo un 23% de los ecosistemas terrestres permanecen intactos.

Se ha calculado que los bosques intactos, los menos modificados por el ser humano, almacenan unos 510.000 millones de toneladas de CO2 sólo en su vegetación, lo que equivale a más de 11 años de emisiones mundiales de carbono de todos los sectores. Si los bosques siguen siendo talados y degradados para hacer carreteras, cultivos, industria extractiva y otros usos al ritmo actual, no sería posible cumplir los objetivos del Acuerdo de París.

El Informe de Evaluación Global de la Biodiversidad y los Servicios de los Ecosistemas IPBES 2019 estimó que un millón de especies se enfrentan a la extinción, siendo la causa principal la pérdida y degradación de los sistemas naturales. Al mismo tiempo, la degradación ecológica también aumenta el riesgo de brotes de enfermedades zoonóticas.

Aunque los agentes patógenos responsables de esos brotes pueden originarse en sus huéspedes silvestres, su aparición está totalmente impulsada por la influencia humana. Las actividades que aumentan el contacto entre el hombre y la fauna silvestre acentúan el riesgo de que una enfermedad transmisible emergente infecte a personas que no tienen inmunidad natural. Entre ellas se encuentran la conversión de bosques para uso humano en zonas de gran biodiversidad y el comercio de mamíferos y aves (especialmente vivas) en los grandes centros urbanos.

La solución a las tres crisis no sólo pasa por dejar de hacer la guerra a la naturaleza, sino por emprender una restauración de la misma. Teniendo esto en cuenta, el tema del World Wildlife Day de este año, ‘Bosques y medios de vida: Sostener a la gente y al planeta’, no podría ser más oportuno.

Para conservar y restaurar la naturaleza, debemos mantener la mayor parte posible de los bosques intactos de la Tierra. Además de su papel como baluartes de la biodiversidad, su capacidad de almacenamiento de carbono y su contención de patógenos que, de otro modo, podrían devastar las poblaciones humanas, estas zonas también conservan los estilos de vida y los recursos que necesitan millones de los pueblos indígenas más marginados y empobrecidos del mundo y otras comunidades locales.

Debemos garantizar que no se pierdan más bosques y otros ecosistemas naturales, especialmente los que son importantes para la biodiversidad y los que tienen una gran integridad ecológica. Esto implica ampliar las áreas protegidas y las tierras bajo control indígena o comunitario y garantizar su gestión eficaz. Sin embargo, evitar más pérdidas de biodiversidad y de ecosistemas naturales es un objetivo insuficiente por sí solo.

Necesitamos iniciativas importantes para apoyar la recuperación de especies y áreas naturales si queremos que el planeta sea más resistente en el futuro. El restablecimiento de la integridad ecológica incluye la restauración de las relaciones entre depredadores y presas en un determinado paisaje para facilitar el regreso de las especies que una vez prosperaron allí. Requiere reparar la relación entre los seres humanos y el mundo natural, y conservar y restaurar los valores espirituales y culturales de los pueblos indígenas y las comunidades locales.

Nunca conseguiremos restablecer el equilibrio con la Naturaleza si no cambiamos fundamentalmente nuestra forma de actuar. Tenemos que salir de nuestros silos y derribar las fronteras sectoriales para que la planificación sea realmente holística, de modo que los organismos que supervisan el desarrollo de infraestructuras y la extracción de recursos naturales tomen sus decisiones en la misma sala que los que supervisan la conservación de la biodiversidad, y se informen de ello.

Necesitamos un cambio fundamental en nuestros sistemas económicos para que los incentivos financieros vayan a parar a aquellos cuyas actividades redunden en la conservación de la naturaleza y no en su destrucción. La pandemia de la COVID-19 ha provocado una pérdida del PIB mundial estimada en 5 billones de dólares, y estimaciones recientes sugieren que, en comparación, el coste de las soluciones basadas en la naturaleza para prevenir futuras pandemias podría ser de unos 31.000 millones de dólares al año. Estas cifras por sí solas deberían hacernos reconocer la necesidad de cambiar nuestra forma de actuar.

El año 2021 marca el inicio del Decenio de las Naciones Unidas para la Restauración de los Ecosistemas, centrado en prevenir, detener e invertir la degradación de los bosques, la tierra y otros ecosistemas en todo el mundo. Al reunirnos virtualmente este año para celebrar el Día Mundial de la Vida Silvestre 2021, deberíamos hacer una pausa para evaluar plenamente lo que hemos aprendido de la tragedia del año pasado y comprometernos a restaurar nuestra relación con la naturaleza. Es nuestro mejor aliado si le permitimos serlo.

Publicado originalmente por Elizabeth Bennet en Scientific American.

Un pensamiento sobre “Una llamada urgente para transformar nuestra relación con la Naturaleza

  • el 10/03/2021 a las 14:07
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    La situación seguirá siendo la misma ,mientras el hombre se gobierne a sí mismo. La degradación humana, junto aún sistema egoísta y competitivo, que está implantado por alguien que muchos ni conocen pero sí que lo pueden percibir y qué en la Biblia se llama Satanás el diablo….el dios de este sistema que a cegado las mentes de los incrédulos, para que no pase a ellos la iluminación de las gloriosas buenas nuevas….
    Si quieren saber más, dejen su correo electrónico y yo les contestaré…

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