La ayahuasca, según Netflix

El pasado 12 de agosto Netflix estrenó ‘Un-well’ (‘Contra-indicado’), una serie documental sobre terapias alternativas. A lo largo de 6 episodios de una hora de duración, la serie va desgranando las promesas, logros y riesgos de los aceites esenciales, el sexo tántrico, la leche materna, el ayuno, la ayahuasca y las picaduras de abeja.

Lo que resulta interesante de la serie producida por Left/Right es que intenta mantenerse en una cierta equidistancia entre el entusiasmo acrítico de supuestos documentales, que no son otra cosa que vehículos promocionales de las citadas terapias, y el alarmismo de ciertos medios de comunicación, que meten cualquier terapia no convencional en el saco de la brujería y la superstición.

En el asunto que nos concierne, la ayahuasca, Netflix dedica el quinto capítulo, un documental muy interesante para el público generalista, aunque limitado por su propia duración –una hora apenas da para hacer un esbozo de un tema tan amplio y profundo- y etnocentrismo, la pieza se centra en el uso de la ayahuasca en Estados Unidos, principal mercado de Netflix, si bien tiene el detalle de viajar a Perú, epicentro mundial de la expansión de la ayahuasca.

Primera sorpresa agradable: el periodista español Carlos Suárez Álvarez, uno de los mejores cronistas in situ del mundo ayahuasquero, hace las veces de ‘cicerone’ del equipo de rodaje en Iquitos, la capital del turismo ayahuasquero. Suárez recuerda que en el curanderismo tradicional amazónico únicamente el chamán toma la ayahuasca, mientras en enfermo tiene un papel pasivo o bien la toma cuando tiene que purgar; la costumbre de que los participantes tomen la mixtura es muy reciente y netamente occidental: más que sanarse, el ‘gringo’ quiere (queremos) tener visión.

Iglesia ayahuasquera de Florida

El equipo viaja entonces a Florida, a la sede Soul Quest, Church of Mother Earth, una iglesia que oficia sesiones de ayahuasca para sus “feligreses”, en realidad personas que quieren probar la mixtura pero que no pueden o quieren acudir a la selva amazónica. El fundador de la iglesia y líder espiritual, Chris Young, explica a la cámara que la escoger la fórmula legal como iglesia es la única manera de convidar la planta en Estados Unidos, país en el que la ayahuasca aparece en la lista 1 de estupefacientes, junto con la heroína y la cocaína. (Lo de “convidar” es un decir: un retiro de tres días con dos tomas de ayahuasca cuesta 900 dólares, según la página web de la iglesia).

Durante la multitudinaria ceremonia en Soul Quest, en la que participaron alrededor de cien personas, el documental desvela varios casos de sanaciones espirituales –un excombatiente alcohólico de los marines y una madre soltera, también militar, que perdió a su hija y a su marido-, pero las cámaras también tienen la oportunidad de captar el caso de una mujer que tuvo que ser ingresada en el hospital tras sufrir una parada respiratoria: la otra cara de la moneda.

Y es que el documental ‘Un-well’ no esquiva uno de las incómodas, y muchas veces silenciadas, verdades sobre la ayahuasca: la bebida está contraindicada para muchas personas y, por ignorar o desoír esta realidad, tienen lugar accidentes, algunos mortales. El documental se detiene en el trágico caso del asesinato de Olivia Arévalo, la mujer medicina de la etnia shipibo que fue asesinada por un canadiense en 2018, tras una toma de ayahuasca, un crimen que fue vengado por la comunidad linchando al asesino, Sebastian Woodroffe, de 41 años.

Ayahuasca y ciencia

El capítulo científico también está tratado con bastante rigor. La serie recurre a dos investigadores puntero: el neurocientífico brasileño Draulio de Araujo, que lleva años estudiando el potencial antidepresivo de la ayahuasca, y el profesor de psiquiatría Charles Grob, fundador de The Lundquist Institute y a quien ya pudimos ver en otro notable documental sobre enteógenos: ‘Fantastic Fungi’.

Sin embargo, el testimonio más impactante de los recopilados en el documental, es el de una mujer de 65 años, diagnosticada con esclerodermia, una enfermedad autoinmune poco común que provoca la ‘momificación’ de la piel, entre otros síntomas. La mujer declara estar inmovilizada y «al borde de la muerte», en el momento que toma contacto con la ayahuasca. Cinco años y más de 60 tomas después, y gracias a una curación que los propios médicos tachan de «milagrosa», la paciente ha logrado volver a caminar, correr y, sobre todo, volver a sonreír.

Enlaces:

‘Un-well’, Netflix.

‘Un-well’, Wikipedia.

‘Quién era Olivia Arévalo, la última sabia indígena shipibo-conibo por cuyo asesinato lincharon a un canadiense en Perú’, BBC, 24 de abril de 2018.

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