Rosa Giove explica cómo recibió su icaro ‘Ábrete corazón’

Los icaros (sin tilde, es una palabra llana y proviene del Quechua, “ikaray” significa soplar para curar) son los cantos medicina que se cantan durante las sesiones de ayahuasca para traer la curación. Según la cosmovisión amazónica, el icaro es la manera que tienen las plantas de comunicarse con los humanos, utilizando la música para transmitir su poder curativo.

«El icaro lo recibe el curandero durante las dietas con las plantas, que consisten en ir tomando una planta cada día, cuanto más tiempo mejor, mientras se sigue una dieta sin sal, azúcar, carne y alcohol, en aislamiento y abstinencia sexual. Al cabo de un tiempo el dietador empieza a soñar con el espíritu de la planta y en esos sueños el espíritu le enseña su canto, el icaro de esa planta. Cuando se aprende ese canto se recibe el poder curador de la planta, que se manifiesta cada vez que se canta», me explica Manuel Villaescusa, terapeuta, músico y miembro fundador de la Plantaforma.

‘Ábrete corazón’ es posiblemente uno de los icaros más conocidos y cantados durante las ceremonias de ayahuasca de todo el mundo. Su “autora” es Rosa Giove, responsable médica del Centro Takiwasi de Tarapoto (Perú), uno de los más renombrados de toda la Amazonia. Y entrecomillo lo de “autora” porque, si bien su forma externa remita a una canción, la génesis de un icaro es bien diferente. En el caso del icaro, la persona no “compone” la letra o la melodía sino que la “recibe”. ¿Cómo se tiene lugar esta magia?

Ábrete corazón
Ábrete sentimiento
Ábrete entendimiento
Deja a un lado la razón
Y deja brillar el sol
Escondido en tu interior

En esta entrevista grabada en Takiwasi el pasado mes de febrero, la doctora Giove explica cómo se le presentó su primer icaro, ‘Madre Ayahauasca’: «Escuchaba una canción a todas horas, también por las noches, que no me dejaba dormir. Me resultaba molesto. Yo no sabía que era un icaro. Finalmente, recibí el mandato de cantar ese icaro antes de comenzar una ceremonia, porque era la manera que pedía permiso para entrar en el mundo de la ayahuasca».

Giove afirma en la entrevista que los distintos icaros actúan como «llaves» que permiten abrir los distintos «puntos energéticos» del cuerpo, es decir, los ‘chakras’. «Yo en aquella época no tenía interés por la visión energética del yoga y el kundalini pero lo que veía se correspondía con las descripciones de los textos sagrados hindúes», explica Rosa Giové, quien considera que la ayahuasca permite el acceso a una «biblioteca virtual de otras culturas». (Esta referencia se corresponde con la ‘biblioteca de himnos’ del astral del Santo Daime, como veremos más adelante).

Los icaros se le fueron presentando a Giove a lo largo del tiempo siguiendo la secuencia de los chakras, si bien no en el mismo orden sino, más bien, «en función de mi desarrollo personal en cada momento».

Por ejemplo, en el icaro que nos ocupa, ‘Ábrete corazón’, fue el tercero en llegar, si bien corresponde a la apertura del cuarto chakra, Anahata. Dice Giove: «Es un icaro para abrir la energía del corazón. Me vino durante una dieta. Tuve un sueño fuerte, vino con la imagen de un árbol que se abría, que se expandía. Al mismo tiempo yo sentía cómo en mi cuerpo el aire entraba y salía, era el proceso de respiración, que no es otra cosa que el intercambio con la vida: tomar la energía de la vida y soltar».

Como señalaba al principio Villaescusa, Giove también incide en la importancia de cantar el icaro en el momento preciso: ciertos icaros sirven para abrir, otros para pedir permiso y otros son llamados a la energía de la planta correspondiente: «No es solamente cantar. Hay una manipulación energética a través del icaro, y se actúa en lugares muy específicos».

La biblioteca de himnos del Santo Daime

Alex Polari relata en su libro ‘O guia da floresta’ (absurdamente titulado ‘Ayahuasca’ en su edición española) cómo los himnos que se cantan durante los trabalhos del Santo Daime están reunidos en una suerte de ‘repositorio’ o ‘biblioteca’ en el plano astral. Sólo quienes han alcanzado el nivel de conocimiento y sabiduría requerido pueden “recibir” esos himnos, que están ahí antes de que nosotros nos encarnáramos y seguirán allí mucho después, en una dimensión ajena al tiempo.

Algunos miembros veteranos del Santo Daime en España me han confirmado que esa “biblioteca” de himnos existe: «Yo he estado allí. Los himnos aparecen como libros dorados y, al tocarlos, empiezan a “sonar” su melodía», me relató una veterana de este culto.

Una experiencia parecida, no lejana a las relatadas por Villaescusa y Rosa Giové es la que refiere Luiz Mendes, fundador del CEFLI, una de las iglesias del Santo Daime en Fortaleza (Brasil), en un precioso reportaje de Carlos Suárez en la Revista Cáñamo:

«Yo pensaba que la gente se inventaba unas rimas y después ponían una musiquilla. Pero un día recibí mi primer himno. Estaba en plena miraçao cuando vi un trono en la altura, hacia el que subían unas columnas. Del trono nació un hilo, que llegó a mí. Aquel hilo era una música y comencé a cantar las palabras que venían con él. Y ahí me convencí de que los himnos se reciben, la mayoría durante la miraçao y otros soñando o con pura intuición».

El fundador de la doctrina del Santo Daime, el venerado Mestre Irineu, fue el primero en conectar con los misteriosos “himnos”, la versión daimista de los “icaros” indígenas. El himnario de Irineu, O Cruzeiro Universal, se compone de 132 himnos que recibió entre 1914 (‘Lua Branca’) y 1971, poco antes de su muerte, cuando le llegó el estremecedor ‘Pisei na Terra Fria’:

Fuentes:

‘Hijos del Santo Daime’, Revista Cáñamo.

‘Dictados del Astral’, Jaime Lepé Delgado [.pdf]

3 pensamientos sobre “Rosa Giove explica cómo recibió su icaro ‘Ábrete corazón’

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  • el 27/06/2020 a las 15:52
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    Excelente saber cómo es el Ícaro y la forma que se presenta en las dietas, hay pobladores de comunidades nativas (Ucayali) que practican el acompañamiento o shamanismo en la toma del preparado, lo hacen con fines de negocios, más no de cura o sanación. Hay que creer en ellos ? Porque se sabe que cometen abusos y eso está mal.

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  • el 27/06/2020 a las 0:26
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    Es muy curioso como en una ceremonia grupal de ayahuasca, todos tienen la sensación al día siguiente de que las canciones (icaros) que escuchaban les conducían de manera personal a través de su propio viaje/experiencia (siendo en todo momento las mismas canciones para todos). Definitivamente…, hay que vivirlo para sentirlo.

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