Las antropólogas Silvia Mesturini y Emilia Sanabria han escrito un libro junto con el onanya (sabedor) shipibo José López Sánchez, «Trabajar con las plantas que tienen madres. Diálogos con un onanya shipibo», que puedes descargar gratuitamente en la página de Shipibo Rao.
El libro es una destilación de cientos de horas de conversación de los tres durante varias dietas de plantas maestras en el centro de José en el Amazonas peruano. En este extracto del primer capítulo, ‘Ayahuascaína’, el curandero alerta sobre los peligros que acechan a la ayahuasca en el proceso de medicalización, durante el que -afirma el onanya- pierde su espíritu y su madre.
Un estudio pionero de la Universidad de Cambridge de 2018 sugiere que el 20 por ciento de la policía del Reino Unido tiene algún tipo de trastorno de estrés postraumático (la condición en la que eventos traumáticos del pasado pueden desencadenar recuerdos angustiosos y estados de ‘hipervigilancia’), aunque la mayoría no son conscientes de ello. La última encuesta de la Federación de Policía de Inglaterra y Gales refleja una insatisfacción generalizada, y los oficiales están dejando sus puestos en masa; casi 9.200, una cifra récord, en Inglaterra y Gales en el año que terminó en marzo de 2023, de una fuerza laboral de menos de 150.000 agentes.
Algunos de estos policías están viajando a la selva amazónica para sanar con ayahuasca los traumas generados durante el desempeño de su trabajo, según un reciente reportaje del diario Telegraph. Es el caso de Paul Haylock, un entrenador de perros policía de 41 años de Essex, que asistió al ataque terrorista de Westminster en 2017, en el que cuatro miembros del público y un oficial de policía fueron asesinados y muchas más personas resultaron heridas. Desde entonces, según su propia valoración, ha visitado algunos «lugares oscuros» en su mente. Su viaje a Perú el pasado noviembre fue un intento desesperado de iluminar esos lugares oscuros y encontrar alivio a la ansiedad y los pensamientos suicidas que lo atormentaban.
El 4 de junio, los tribunales franceses se pronunciarán sobre la culpabilidad o no de Claude Bauchet, acusado de consumir y traficar con una droga conocida como ayahuasca. En 2005, el Ministerio de Justicia francés publicó un decreto que clasificaba la ayahuasca como estupefaciente. Esta decisión política siguió a la absolución de Claude Bauchet y otros miembros de la iglesia del Santo Daime en Francia, que habían sido detenidos y juzgados en 2004.
En 2025 se espera otra decisión, la del Conseil d’Etat (máximo tribunal administrativo de Francia), al que se ha presentado una petición solicitando la desclasificación de la ayahuasca.
Se trata, por tanto, de una batalla que se libra desde hace veinte años en el país vecino, en la que está en juego la libertad religiosa, pero también el propio estatuto jurídico de la bebida amazónica, clasificada por las autoridades francesas como estupefaciente y que siguen ignorando las pruebas científicas que demuestran que la ayahuasca no constituye un problema de salud pública.
Los reiterados casos de irrupciones policiales en ceremonias de ayahuasca forman parte de una campaña intencionada de «miedo, desconfianza y desinformación» con el objeto de poner en entredicho una práctica ancestral que ofrece numerosos beneficios para sus participantes, beneficios repetidamente avalados por la ciencia.
El hostigamiento hacia los facilitadores de la bebida amazónica en España ha levantado una ola de rechazo entre la comunidad científica internacional. Más de un centenar de notables estudiosos, psicólogos, antropólogos y activistas se han adherido al artículo/manifiesto publicado por Chacruna Institute y firmado por Bia Labate, Henrique Fernandez Antunes, Galuber Loures de Assis y Clancy Cavnar con el título ‘Una llamada para el apoyo público contra la demonización actual de las prácticas de ayahuasca en España’.
Entre los firmantes del manifiesto están Rick Doblin, fundador de MAPS; David Bronner, CEO de Dr. Bronner; el antropólogo Edward MacRae, destacado estudioso del culto del Santo Daime; Helle Kaasik, investigadora de la Ayahuasca; el doctor en Farmacología José Carlos Bouso; el psiquiatra y escritor Ben Sessa y el investigador español Carlos Suárez Álvarez.
Las detenciones de facilitadores de ayahuasca en España «han reavivado el debate sobre el uso del brebaje en el país, liderado por la cobertura sensacionalista de los medios de comunicación que a menudo ignoran los datos científicos disponibles. Las acusaciones son las mismas: los grupos de ayahuasca son sectas que utilizan drogas peligrosas para manipular a sus adeptos, comúnmente descritos como personas frágiles y crédulas, con el fin de obtener ganancias financieras», según el artículo de Chacruna.
«En medio de este escenario de detenciones, procesamientos, informes sensacionalistas y la difusión del miedo, la desconfianza y la desinformación, es necesario abordar el tema de manera juiciosa, dejando de lado prejuicios y preconceptos. Es crucial en un momento como este analizar los conocimientos acumulados sobre el uso religioso de la ayahuasca, así como comprender los contextos en los que ha ocurrido la regulación de la bebida con éxito, creando modelos de políticas públicas que se pueden estudiar y adoptar en otros contextos socioculturales».
Campaña de ‘crowdfunding’
Con el objeto de proteger el buen nombre de la ayahuasca de los ataques que está sufriendo en España, desde la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca hemos puesto en marcha una campaña de crowdfunding con la que estamos sacando adelante la serie de documentales ‘Voces de la ayahuasca’, cuyos dos primeros episodios ya puedes ver en YouTube en abierto.
Si en algún momento crees que la ayahuasca hizo algo bueno por ti, es el momento de agradecerlo.
Hace poco más de un año te pedimos ayuda desde la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca para grabar una serie de documentales sobre la bebida sacramental amazónica.
El motivo que nos impulsó a dar este paso fue defender a la comunidad ayahuasquera de la campaña de ataques desde la policía española y ciertos medios de comunicación, una estrategia orquestada para estigmatizar la práctica de la ayahuasca.
«¿Que cómo llegué a la ayahuasca? Había tocado fondo», explica Francesc Giralt en esta entrevista a propósito de la publicación del libro ‘Ayahuasca Airways’, un «divertido, espiritual y extremadamente sincero relato».
Este músico, escritor y fotógrafo catalán atravesó sus propios demonios (o, más bien, está en ello) de la mano de Ana Hatun y José Antonio Flores, dos veteranos chamanes que desde hace 12 años trabajan bajo el nombre de Chamanismo para Todos.
El mayor estudio sobre el hongo psicoactivo ha sido escrito por una investigadora rusa bajo seudónimodesde su ‘dacha’ en Siberia
La Amanita muscaria, conocida en España como «matamoscas», está presente en todas partes. Aparece como estatuas de jardín, disfraces de Halloween, papel de regalo y fundas para móviles. En la cultura popular es omnipresente en los Pitufos, en la versión de Tim Burton de ‘Alicia en el País de las Maravillas’, en ‘Fantasía’, de Disney, y como el icónico hongo de Super Mario. Aunque la mayoría de las personas utilizan la frase «hongo mágico» para referirse al menos colorido ‘Psilocybe cubensis’, los debates sobre los ‘niños santos’ casi siempre están marcados por el emoji de Amanita: 🍄.
A pesar de esta omnipresencia en la representación, hay muchos malentendidos sobre la A. muscaria. El ilustre micólogo Paul Stamets ha nombrado a la Amanita como «uno de los hongos más peligrosos que alguien puede comer». De hecho, la gente que consume este hongo por sus efectos psicoactivos tiene preocupaciones de seguridad que no son habituales de los psicodélicos clásicos, preocupaciones que hacen más crítico tener un acompañante y un entorno seguro al interactuar con este hongo.
Los comentarios sobre A. muscaria están llenos de debates sin resolver, inexactitudes, especulaciones y rumores, en parte fomentados por la propaganda prohibicionista en Occidente y especialmente en Rusia, cuna del chamanismo siberiano, que la URSS intentó erradicar durante el oprobioso período estalinista.
Con el propósito de arrojar luz y disipar mitos sobre la Amanita, una médico y activista rusa llevó a cabo entre 2020 y 2023 el mayor estudio hasta la fecha sobre la microdosificación del hongo. Más de 12.000 personas han aportado sus experiencias con la Amanita, experiencias que han sido recopiladas por Baba Masha Some, seudónimo de la autora, que oculta su identidad para protegerse de las leoninas leyes prohibicionistas de Rusia, país en el que difundir información sobre psicoactivos es considerado propaganda de narcóticos y puede acarrear duras penas de cárcel.
La ayahuasca está cada día más presente en los medios de comunicación, si bien la información que se difunde suele estar dirigida por los gabinetes de prensa policiales. En su doble condición de abogado y experto en el sector audiovisual, Òscar Palet Santandreu, presenta batalla en ambos frentes: en los juzgados, como abogado penalista, y en los medios de comunicación, contraponiendo el relato de la policía que considera la ayahuasca una sustancia ilegal y la vincula a una práctica sectaria.
Aquí puedes ver y escuchar la entrevista completa con Òscar Palet.
A continuación, algunos extractos de la entrevista.
Un río manchado de petróleo. En eso se ha convertido el Marañón tras décadas de derrames de crudo en el norte de la Amazonía peruana. Sin embargo, para los kukama kukamiria —arraigados en sus orillas por más de dos siglos— es mucho más que eso. “El Marañón es un padre para nosotras y todos los seres vivos”, asegura Mari Luz Canaquiri Murayari, presidenta de laFederación Huaynakana Kamatahuara Kana, que agrupa a las mujeres de 29 comunidades indígenas enclavadas en sus riberas. “Antes éramos muy felices con nuestro inmenso río, pero ahora solo tenemos dolor por lo que le han hecho”, lamenta.
El segundo río más largo de Perú —que se despliega por más de 1.700 kilómetros hasta unirse al Amazonas— arrastra el peso de más de 60 derrames petroleros del Oleoducto NorPeruano entre 1997 y 2019, según Osinergmin. Más de la mitad de tales desastres se debe a la falta de mantenimiento de esta tubería de 1.106 kilómetros, operada por la empresa estatal Petroperú, que transporta el crudo desde la selva hasta la costa peruana.
El próximo mes de mayo, ICEERS comienza la tercera edición el curso ‘Aumentando la seguridad en sesiones de ayahuasca’, en español e inglés, una formación pionera para que los guías y facilitadores de trabajos con ayahuasca en entornos no nativos conozcan las mejores prácticas en torno a la ayahuasca para reducir los riesgos y aumentar los beneficios durante las sesiones.
El curso tiene una duración de seis meses y su formato es mixto: una hora semanal de vídeo y diálogo en vivo cada dos semanas para charlar y plantear preguntas a los instructores, a saber, David Londoño, José Carlos Bouso, Constanza Sánchez Avilés, Marc Aixalà y Jerónimo Mazarrasa, todos ellos miembros de la ONG con sede en Barcelona y de su Centro de Apoyo, que lleva varios años atendiendo «cientos de casos» de personas que han sufrido algún tipo de percance durante o tras la ingestión de la ayahuasca.